16/12/2008
Director y dramaturgo teatral, Pep Anton Gómez es el director de los talleres de teatro musical de cuarto curso de los alumnos del Institut del Teatre de Barcelona.
A partir del curso 1994-1995 se instauró en el Institut del Teatre de Barcelona la opción de teatro musical dentro de la especialidad de Interpretación. De los 300 aspirantes que cada año realizan las pruebas para acceder a estos Estudios Universitarios, unas 40 personas escogen esta opción y, de ellos, sólo 10 serán los seleccionados para cubrir las plazas disponibles anualmente para estos estudios.
Durante los dos primeros años las asignaturas son mayoritariamente troncales para las cuatro opciones de Interpretación. Es en tercero cuando ya empiezan a trabajar más a fondo la técnica vocal y las coreografías, y cuando empiezan a realizar talleres de teatro musical. En el último curso cada año se realiza un Taller Musical que consiste en la producción de un espectáculo que se representa durante unos días en el Teatre Ovidi Montllor del Mercat de les Flors.
Este es el tercer año que Pep Antón Gómez, director y dramaturgo teatral, dirige este taller de musical del último curso de estudios de l’Institut del Teatre. Hace dos años montó una adaptación de la ópera ‘Cosi fan tutte’, el pasado año L’ÒPERA DE TRES RALS con la Orquesta del Conservatori del Liceu y este año dirige una versión reducida de NINE, el musical de Maury Yeston y Arthur Kopit basado en la película “8 ½” de Federico Fellini, que se representará del 18 al 21 de diciembre. Hablamos con Pep Anton sobre su labor como director de estos talleres.
¿POR QUÉ HABÉIS ESCOGIDO ESTE MUSICAL?
Lo escogí yo. No eliges un musical estrictamente porque te guste, ni tan sólo estrictamente porque vaya bien para los alumnos. Hacer un taller musical de estas características es muy costoso y has tener diferentes cosas en mente. Una de ellas es la cantidad de alumnos que tienes, y cuántos chicas y cuántas chicas. Pero también, después, has de intentar que sea un musical que esté traducido, que tenga los arreglos musicales hechos… porque si no, el hecho de traducirlo y hacer unos arreglos nuevos para el taller resulta extremadamente costoso.
En este sentido, cuando me ofrecieron hacer el taller, contaba con seis chicas y un chico –que acabaron siendo sólo seis chicas–, así que empecé buscando un musical sólo de chicas. NINE es uno de los más conocidos en este sentido y como un exalumno de la escuela lo había traducido ya y se había hecho una adaptación del musical con una compañía amateur de Olesa, llegué a la conclusión de que era el musical que tenía más opciones para hacerse.
Después, una vez escogido, normalmente por motivos prácticos y pedagógicos, acabas haciendo una dramaturgia del musical, adaptándola al número de alumnos, a la duración óptima de un taller (una hora y veinte minutos) y que el trabajo de los alumnos sea más o menos igualitario.
¿QUÉ DESTACARÍAS DE ESTA NUEVA DRAMATURGIA QUE HABÉIS HECHO DE NINE PARA EL TALLER?
La parte musical de NINE me interesaba mucho, pero, en cambio, el libreto no me gustaba especialmente a nivel pedagógico. No era un texto que creyera que me funcionara para trabajar esta parte del taller con los alumnos. Así que como NINE es un musical que está basado en la película “Otto e mezzo (8 ½)” de Fellini, opté por ver la película y de allí extraje unas cuantas secuencias que tenían un núcleo importante para poder trabajar la interpretación en la parte hablada. Así que, de hecho, el 70% de la parte hablada del musical está extraída directamente de la película y no del musical original. La gente que conozca mucho NINE y venga a verlo, verá la historia y verá un 80% de la parte de música, pero no verá el texto original porque está cambiado.
Además, muchos de los temas que son cantados por Guido (papel que interpretará un exalumno), el protagonista, hemos hecho un invento y los hemos dividido para que los canten unas cuantas de las chicas.
ASÍ QUE HAY UN TRABAJO PREVIO MUY IMPORTANTE PARA ADAPTARLO A LOS ALUMNOS…
Si quieres que haya un contenido pedagógico interesante, que no haya gente que trabaje mucho y otros poco, y que el material que utilices les resulte útil, lo has de hacer. Porque muy difícilmente encontrarás un musical que se adecue perfectamente a tus necesidades. Es prácticamente imposible.
Y UNA VEZ TIENES LA PIEZA, ¿CÓMO LA TRABAJAS CON LOS ALUMNOS?
La duración normal del taller es desde octubre hasta enero. O sea, que si no fuera por cosas de fuera de la casa hubiéramos estrenado el taller en enero, y no ahora en diciembre. Por lo que hemos tenido que hacer un trabajo mucho más intensivo.
Primero realizo una presentación del taller donde leemos el texto, escuchamos todas las canciones y hago una explicación exhaustiva del tipo de trabajo que quiero hacer. Después empezamos, las cuatro primeras semanas, los ensayos estrictamente musicales. Hacía la tercera o cuarta semana, empieza la etapa de la coreografía. Cogemos los números más complicados y los empezamos a trabajar a la vez que trabajamos la música. Y cuando ha pasado un mes o cinco semanas, empezamos con el montaje de las escenas y el trabajo de interpretación propiamente dicho. Entonces las tres partes van al mismo tiempo. Y finalmente llega todo el proceso de entrada en el teatro hasta el día del estreno, que es un proceso muy similar al profesional, con sus ensayos técnicos, ensayos con la orquesta, ensayos generales…
ESTE ES EL OBJETIVO DEL TALLER, ACERCAR A LOS ALUMNOS EL TEATRO PROFESIONAL…
Sí. La idea es que lo se ofrece sea, dentro de lo posible, un montaje que se pueda ver desde la vertiente profesional. No lo es nunca del todo porque hay mucho componente pedagógico. Pero sí que llega un punto donde prácticamente dejan de ser alumnos y el trato prácticamente es de profesional.
¿CÓMO VALORARÍAS EL NIVEL DE LOS ALUMNOS?
Los tres años que llevo haciendo el taller me han sorprendido, porque van muy preparados. Casi todos ellos son capaces de leer partituras, muchos de ellos son músicos –saben o vienen de tocar uno o más instrumentos– y la mayoría tienen un nivel más que aceptable como actores. Evidentemente están verdes en lo que supone la falta de experiencia, pero en estos tres años he tenido sorpresas muy grandes de gente muy preparada para empezar a defenderse en el mundo profesional.

Pep Anton Gómez con las alumnas responsables de la escenografía del taller
TÚ HAS ESCRITO Y DIRIGIDO DIVERSAS COMEDIAS. ¿CÓMO LLEGASTE A ESTOS TALLERES DE MUSICAL?
Esta vertiente me viene sobretodo de haber trabajado en la ópera. Estuve muchos años trabajando en Els Amics de l’Òpera de Sabadell, haciendo montajes profesionales de ópera. Y, sobretodo, estuve en los primeros años de una experiencia que empezó allí muy interesante, la escuela de ópera. Cogíamos gente joven que había acabado, hacía un año o así, toda la carrera de canto y les dábamos unas primeras herramientas para subirse a un escenario. No es lo mismo que el teatro musical pero en la parte musical, de trato de orquesta, de proceso de ensayos, es idéntico. Así que la primera vez que me pidieron hacer un taller de teatro musical aquí, todas estas herramientas –que son las prácticas y las importantes– las tenía claras. Sé qué no se le puede pedir a un cantante y la parte de interpretación la tengo muy hecha porque he dirigido ya mucho teatro. Entonces sólo se trata de coger las dos cosas y tirar adelante. A parte de que también trabajas con un equipo. Toda la parte de aprendizaje de canciones la lleva el director musical y la parte coreográfica la lleva un coreógrafo. Yo me dedico a la parte de interpretación y a coordinar todas las vertientes.
¿TE GUSTAN LOS MUSICALES PERSONALMENTE?
Sí, me gustan. No soy un experto, pero pienso que a nivel de libreto son bastante pobres. Hablo en general. Creo que falta, en este nivel, hacer cosas con más entidad. Pero musicalmente hay auténticas virguerías. Y seguir todo el proceso, que no se te escape nada para llegar a un resultado donde todo esté bien conjuntado es más que interesante…
¿Y TE PLANTEAS DIRIGIR ALGUN MUSICAL FUERA DE LOS TALLERES?
Estas cosas tampoco te las planteas. No me importaría hacerlo pero tampoco lo busco especialmente.
EL DEPARTAMENTO DE TEATRO MUSICAL DENTRO DEL INSTITUT DEL TEATRE ES RELATIVAMENTE JOVEN. ¿CÓMO ESTÁ FUNCIONANDO?
Está yendo bien. El grupo de alumnos de hace unos años que hicieron el taller del “Cosi fan tutte” montaron una compañía y al año siguiente ya estaban en el Versus Teatre con un musical de Gilbert y Sullivan y ahora están preparando otro. Y, después, muchos de los que van saliendo van haciendo sus pinitos tanto en musicales que se hacen en Barcelona como en Madrid.
HABLÁNOS UN POCO DE TUS PRÓXIMOS PROYECTOS…
Toco muchas teclas. Ahora mismo tengo varios proyectos con Jordi Sánchez (“Plats Bruts”): un guión de cine que pronto se empezará a rodar, una sit-com que está pendiente de aprobar… Y probablemente antes del verano me vaya a Madrid a dirigir una cosa con Pepón Nieto...