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UNA NUEVA ETAPA (UN PASEO POR MIS RELATOS) SEGUNDA ENTREGA

01/05/2010, Autor: Ferran González

 Cuando escribí ´´LAS DOS PIPAS CHURRUCA Y LOS PREMIOS SIN TONGO´´...

Está claro que los premios son algo que hace ilusión recibir pero que no son garantía de nada. Bueno, de llenar espacio en una estantería, pero nada mas. Pero son un reconocimiento a un trabajo (normalmente realizado en aquel año o en el anterior) que siempre hace ilusión. Un premio a mejor actor, actriz, dirección, espectáculo... En nuestro país existen unos cuantos premios de teatro. Unos puramente públicos (en que el gobierno de donde sea otorga un premio a quién mas le apetece) y otros privados. Los que me tocan mas de cerca (y no porqué haya ganado ninguno) son tres. Los Butaca, los Max y los Premios de los Musicales anteriormente llamados ´´Premios Gran Vía´´ y que siempre los llamaremos así, como el Mr. Propper que ya hace unos años que se llama Don Limpio o el Petit Suís que mutó a Danonino pero que no nos da la gana de aceptar.

Estos premios y concretamente sus ganadores son siempre objeto de duda y no entiendo el porqué. Podemos no estar de acuerdo con el ganador pero es una postura muy infantil intentar debatir sobre ello. Está claro que el ganador lo decide un grupo reducido de personas que según su criterio eligen a quién a ellos les gusta mas. Por lo tanto no podemos esperar que sea justo. Es como si en las elecciones para nuestro querido gobierno solo votaran diez personas. No tendría sentido, ¿verdad?. Pues por qué intentamos encontrar uno en el resultado de unos premios que se eligen así, en ´´petit comité´´. Lo que nos debería de precupar, es el paso previo, LAS NOMINACIONES. Aquí si que me pongo nervioso... No mucho, pero lo justo para poder escribir estas líneas. 

Recuerdo algunos Butaca con unos nominados que yo no conocía de nada. Me refiero a musicales, claro está. Pequeños montajes supongo que dignos de ser nominados si no fuera que los Butaca presumen o no, se definen como los premios que elige el público... Bueno... ¿Y como puede ser que el público de Barcelona nomine un espectáculo que casi nadie ha visto? Supongo que si yo me inventara unos premios también nominaría alguna ´´pequeña joya´´ que se hubiese ´´maltratado´´ en su momento... Por aquello de ´´educar al publico´´ que se dice...

Los premios Max siempre han sido criticados por los actores de musical por nunca nominar a actores de musical en la categoría de mejor actor. És muy fácil decir aquello de: -¿No nos consideran actores o que?- ¿Es que los actores de musical no somos actores?-  Señores, creo que nos lo hemos buscado un poco nosotros. Nosotros y los productores de musicales que desde siempre (y no digo que no sea por falta de talentos, puede que si) han escogido a un elenco en donde primase por encima de todo el canto que la interpretación y hemos sufrido algunos espectáculos con protagonistas escandalosamente alejados de la sagrada palabra ´´actor´´. Pero que yo recuerde en  1997 Vicky Peña recibió un premio Max por su trabajo en Sweeney Todd en la categoría de Mejor actriz de Teatro... Pero bueno, a favor de los mas guerreros diré que ciertamente los Max se consideran a ellos mismos como los hermanos de los Olivier de Londres o los Tony de nueva York. Yo allí no sé como funciona eso, pero a los Max solo optan las producciones registradas en la Sgae, así que gane quien gane en la categoría de mejor musical nunca habrá competido por ejemplo con ninguna producción de Stage (Mamma Mia, Cabaret, Los Productores, Victor o Victoria, Cats, Jesucristo Superestar, Chicago...) así que los ganadores ya pueden dar las gracias a estas normas porqué está claro (creo yo) que ante estas maravillas (de forma, de fondo ya...) no hay competición. Hasta que llegó ´´Pegados´´ claro está...

Los muy queridos por mi Premios Gran Vía, nacen de esta necesidad de valorar el trabajo de los profesionales del musical, o de llenarnos los egos que vacían los demás galardones. Y según se mire, creo que son los mas justos, ya que todo el mundo puede presentarse y todo el gremio puede votar hasta que salgan los finalistas... Ah, claro, pero el publico no puede votar... Así que nos votamos los profesionales entre nosotros. Es decir que yo puedo votarme a mi mismo, toda la compañía puede votarse a ella misma... ¿Quién ganará? ¿Una compañía de cuatro personas, o una de cincuenta? Bueno, para que no haya injusticias la votación final ya la harán los diez señores esos de los que hablábamos antes... O sea que nada, lo retiro, son como los otros. Como todos.

En definitiva, que un premio no nos tiene que quitar el sueño porqué a veces ni los de mas prestigio nos solucionan la vida. Una vez, hablando con Marieta Orozco (también lo leí de Oscar Jaenada) comentó que ella había ganado un Goya y que en el siguiente año y medio no había trabajado en nada. Yo solo pude pensar dos cosas: Una, que qué pena... Y otra, que será porqué ella quiere. Si yo me hubiese quedado en el sofá de casa con el teléfono en la mano cuando terminé de representar FAMA hace un año y medio tampoco hubiese trabajado en nada... Y sin Goya. Ya ves, yo aun tengo sitio en la estantería...

Y si habéis leído mi relato habréis visto que las dos pipas Churruca ( Pi y Pa) también fracasaron en el intento de organizar unos premios ´´justos´´. Si no ganaban los mas famosos no venía la prensa, sin la prensa no había dinero, sin dinero no había ni premios ni entradas para la Joy...

Creo que la solución sería poner a todos los nominados en un bombo y que el azar decidiera el ganador. Pero en realidad... ¿Quién coño quiere una solución? Además, ya oigo las voces de la audiencia después de sacar el nombre del bombo gritando: -Que injusto-...

Como muy bien dice el maestro Ricard Reguant, yo también prefiero que el publico acuda al espectáculo antes que un premio... Por cierto, recomiendo su blog ( http://ricardreguant.blogspot.com/  ) con un sinfín de anécdotas de algunos éxitos y muchos fracasos que son toda una lección de teatro y de humildad. 

Seguro que a estas alturas todos estamos de acuerdo en que un premio no sirve de nada... Pero que ilusión recibirlo. Y que rabia cuando se pierde, y que rabia que da el que lo gana. Y como mola llamar a tus amigos para comunicarles la noticia. Y que ilusión que gane un amigo tuyo (si tu no estabas nominado también...), y salir en el periódico, y recortar la noticia y pegarla en un álbum de todos tus trabajos... Y que orgullosos tus padres y todos tus amigos que no se dedican a la profesión. Y que bien que te sientes ganando un premio porqué si al año siguiente no lo ganas ya no te afecta (tanto) y puedes marcharte del teatro con una cara mas digna que los demás nominados. Y cuando ganas sales del recinto volando y con ganas de saludar a todos los que no querías saludar al llegar. Y te lo gastas todo en copas como si te hubiesen dado dinero con el premio, y te vas mas pronto a casa porqué tienes ganas de verlo ya en la estantería y de paso das una imagen de ´´actor de musicales responsable no-fiestero´´ inexistente en la actualidad. Y no te vas a dormir hasta que no han publicado la noticia en TODOmusicales (que no se como lo hacen pero antes de que suceda un evento ya lo han publicado como si tubieran a alguien delante de un ordenador esperando una llamada con el dedo agarrotao a un milímetro de un mouse a punto de clicar ´´publicar noticia´´...). Y el año siguiente dar tu el premio al ganador y que toda esa gente te vuelva a ver bien vestido o no, mal vestido, que mola mas.

Aaaay... Me encantan los premios, que coño. Y el año que vine quiero ganarlos todos.

 

UNA NUEVA ETAPA (UN PASEO POR MIS RELATOS) SEGUNDA ENTREGA