14/08/2009, Autor: Time Meyer
De madre española, padre británico y nacida en Barcelona, sentí la necesidad de transformarse y crear treatralidades varias desde que tuve uso de razón.
A los 5 años cambié mis muñecas por trozos de tela y el maquillaje de mi madre para crear mis propios personajes abandonando mi bicicleta por los cojines del sofá de mi casa con las cajas de cartón que podía conseguir construyendo mis propios escenarios.
A los seis años empecé mis primeras clases de música y a los nueve años mis primeras clases de baile.
A los diez monté un One Woman Show de despedida durante mi cumpleaños, haciendo participar a mis amigas antes de irme a Londres donde permanecí durante casi once años preparándome para el teatro musical e interpretación.
A los nueve descubrí la existencia de ROCKY HORROR haciendo que me transvistiera en mi propia casa desde una temprana edad y empezando una relación de amor platónico con la producción que no ha muerto nunca.
En 1995 entré en el compañía oficial (Charming Underclothes) de la película en Londres interpretando varios personajes y encargándome de utillería y responsabilidades varias antes de fijar el papel de Frank’n’Furter.
En el 2000 volví a mi tierra natal y en el 2003 abandone el mundo del espectáculo aunque no por eso dejé de montar un espectáculo para cubrir los gastos de una larga enfermedad familiar.
En el 2005 me había retirado completamente y en diciembre del 2006 sufrí un incendio en mi casa, el cual me encaminó a retomar contacto con mi amigo Miguel (el presidente del club de fans en España) para donarle mi antiguo corsé de Frank’n’Furter, una de las pocas piezas no afectadas por el incendio. Al hablar con él, empezó a informarme sobre las proyecciones de la película en el cine Casablanca de Barcelona y en Junio del 2007, había fundado los inicios de la compañía The Unconventionalists.
A veces los incendios no siempre proporcionan catástrofes.
Al principio pensé si despertar viejos fantasmas congelarían mi mente como si se tratara de una casa encantada, pero al final ROCKY HORROR ha sido la llave que ha ayudado no solo a resucitar las ganas de crear, sino de vivir.
Todos tenemos la necesidad de interpretar. Interpretamos personajes sin darnos cuenta cada día en nuestras vidas cotidianas, a veces por placer y casi siempre por pura necesidad. Los actores o artistas tienen una mayor necesidad, no por su fuerza, sino por su debilidad, por que a través de los personajes encuentran la libertad de expresión que no siempre pueden o se atreven a practicar en su vida cotidiana.
¿Por qué ROCKY HORROR se lleva la palma de oro?
¿Será por sus personajes de proporciones exageradamente míticas?
¿Será por su historia aparentemente inexplicable y surrealista?
¿Será por que nos invita a vivir nuestros sueños o deseos más ocultos?
No hay una sola razón, hay muchas e intentar llegar a una única respuesta quizá sea imposible pero, como dice el refrán, `Algo tiene el agua cuando la bendicen´ y bendito sea un musical de culto que ha conseguido juntar a millones de seres creando una relación absolutamente armónica entre público y artistas en un mundo donde la comunicación parece estar en peligro de extinción.